La entrada a estas cuevas se sitúa en la Plaza el Coso. Un complejo laberinto de túneles que recorren todo el suelo briocense. Su longitud es de unos ocho kilómetros, aunque, en la actualidad, sólo pueden visitarse unos 700 metros. Su contrucción data de los siglos X y XI.
Las cuevas fueron utilizadas por los vecinos de Brihuega para protegerse en épocas de asedio. Además, su temperatura constante, de unos 12 grados, ha hecho que se utilizaran como almacén de vivieres y alimentos .
En definitiva, aunque es de sobra conocido el encanto histórico y monumental de Brihuega, uno de sus grandes tesoros se esconde bajo tierra ¡No te lo pierdas!