Esta calle de Guadalajara forma parte del casco histórico. En sus márgenes se encuentran algunos de los edificios más interesantes de nuestra ciudad: los restos de la iglesia de San Andrés, el convento de la Piedad, el edificio de Correos, la casa del pintor Carlos Santiesteban, la iglesia de Santiago... Anteriormente se llamaba calle de Santa Clara, debido al convento que se encontraba aquí desde el S. XIII. Ocupaba toda la manzana, aunque solo nos queda su iglesia, renombrada como Santiago.
¿Sabes quién fue el teniente Figueroa?
La calle Teniente Figueroa debe su nombre a José de Figueroa y Alonso-Martínez. Este joven nacido en Madrid en 1897 vio truncada su vida muy pronto. Su padre era Álvaro Figueroa y Torres, el famoso conde de Romanones muy relacionado con nuestra ciudad. José fue militar, estudió en la academia de Guadalajara, llegando a ser teniente de ingenieros.
Formó parte del equipo de polo español ganador de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920. El equipo lo formaban además de otros aristócratas, su hermano y el padre de la duquesa de Alba. José era suplente, el quinto jugador del equipo, por lo que no jugó ni un minuto a pesar de formar parte de la escuadra que consiguió esta gesta.
Unos meses después fue destinado a África con motivo de la guerra del Rift, siendo abatido en combate en Tafersit sin haber llegado a cumplir veintitrés años.
Su vinculación con Guadalajara era enorme, pasó aquí largas temporadas viviendo y estudiando. Para homenajearle a él y sobre todo a su padre, político de gran importancia local y nacional, la ciudad le dedicó esta calle poco después de su muerte.